Elias Piña

provincia Elías Piña

La provincia Elías Piña fue erigida como tal el 16 de septiembre de 1942, con el nombre de San Rafael. El 24 de abril de 1965 se le cambió el nombre a La Estrelleta y, posteriormente, el 29 de mayo de 1972 fue designada con el nombre actual: Elías Piña. Su nombre honra a Elías Piña, militar de las luchas independentistas y que era oriundo de esta parte del país.

Escudo de Elias Piña:

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Geocódigo ISO de la provincia: 3166-2:DO-07.

Superficie: 1,426.20 kilómetros cuadrados.

Límites: Esta provincia fronteriza limita por el borte con las provincias Dajabón y Santiago Rodríguez, por el este con la provincia de San Juan, por el sur con la provincia Independencia y por el oeste con la República de Haití.

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Región:
Forma parte de la Región VI - El Valle.

Ciudades principales:

Municipio cabecera: Comendador, coordenadas: 19° 00′ N - 71° 35′ W.

Otros municipios: Bánica, El Llano, Hondo Valle, Juan Santiago y Pedro Santana.

Distritos Municipales: Sabana Larga, Sabana Cruz y Río Limpio.

Montañas: En la porción norte y central de la provincia se encuentra la Cordillera Central, mientras que en la sur está la Sierra de Neiba.

Hidrología: El principal río es el Artibonito, que forma la frontera con Haití por un trecho. Otros ríos son el Macasías, Tocino, Joca y Vallecito.

Economía: Como en todas las provincias fronterizas, hay poco desarrollo económico en general. Hay un importante tráfico comercial con Haití, especialmente en Comendador. La producción agropecuaria se limita a cultivos menores y crianza caprina y ovina en pequeña escala. En la parte sur, en la Sierra de Neiba, hay producción de café, habichuela y papa.

Turismo: El turismo es casi nulo. Solamente podemos mencionar las peregrinaciones que se hacen al Cerro de San Francisco, en Bánica.

Las fiestas a San Francisco de Asís

En el ámbito de la tradición religiosa, la del municipio de Bánica es una de las más importantes de la República: Antiguamente en un cerro con poco más de seiscientos metros de altura el cual tiene una cueva de dimensiones considerables, se hizo un templo consagrado para venerar y rendir culto a San Francisco de Asís.

El culto a este santo, comenzaba con una procesión desde la iglesia de Bánica hasta el cerro de San Francisco como se le llama al lugar, donde los procesionarios van realizando cánticos, llevando piedras en la cabeza, vestidos con sacos de chanchán (henequén) y trajes de marrón oscuro, al igual que el que llevaba San Francisco de Asís.

Fuentes: Jmarcano.com y ProvinciasDominicanas.org